REY SOBERANO DE LAS SOMBRAS
Desorbitadamente quieta
Está la noche entre los dos…
Se despeñaron las campanas del alba
Por detrás del ocaso.
Ya no siento tu voz,
Desorbitadamente quieta,
Ya no escucho tu alma,
Ni el fulgor de tus ojos inocentes
Persiguiendo candelas tras las cancelas.
Ninfas de espuma que se rompen contra las playas de la luna
Como gusanos de luz.
Al otro lado del sueño donde hoy alientas,
Aunque no pueda verte.
Como rey soberano de las sombras.
[Nuria. 2026]